El Ente Autárquico Municipal y el enigma Córdoba

DSC07291

Córdoba vuelve a ser un acertijo. Fue la provincia donde el macrismo obtuvo el más alto porcentaje de votos lo que generalizó en la progresía argentina la imagen de una población conservadora y reaccionaria. Pero apenas pasado un día de la asunción presidencial y sus prolegómonos de telenovela, la capital cordobesa , la más “cambiemos”, produjo una enorme y singular movilización anticipatoria de la “lucha de calles” que se viene amplificada. La disputa tiene como objeto el Ente de Servicios y obras Públicas (ESyOP). El intendente radical Mestre hizo aprobar ese dispositivo “autárquico” el 26 de noviembre con la suma de los votos de concejales propios y los de Unión por Córdoba, delasotistas/schiarettistas, con quienes mantiene una próspera sociedad, paraguas de los grupos de poder real. 

El Sindicato Unico de Obreros y Empleados Municipales (SUOEM) salió a denunciar que el tal Ente Autárquico se trata sencillamente una municipalidad paralela, manejada a discreción por un directorio elegido y removido por el intendente y que aspira a hacer todos los negocios posibles sin el fastidioso deber de someterse a ojos curiosos.

El SUOEM es un gremio singular. Su jefe Rubén Daniele lo conduce desde hace más de 30 años y sus lógicas son matizadas. Fuerte gimnasia de trabajo de bases, reuniones mensuales de un enorme cuerpo de delegados, asambleas permanentes sin que falten las zancadillas y ardides para la disciplina de la tropa que no es de mucho callar. Se trata de un espectro de trabajadores que incluye médicos, enfermeras, policías de tránsito, peones, administrativos… cuellos de todos los colores. Casi todos ingresados con contratos precarios por padrinazgos de intendentes de turno que los abandonan a su suerte y que el gremio incorpora en su demanda constante de “pase a planta permanente”. Son 11 mil o tal vez 12 mil trabajadores de los cuales 10 mil están sindicalizados. Parece no haber otro gremio municipal en el país con este perfil “ni” sindicalismo de base “ni” burocracia acorazada; capaz de producir bullicio y piquete, hacer uso de su “poder estratégico” y crear la desconfianza de de los vecinos “medios” (categoría poco seria, claro) que los consideran “tipos jodidos”. En verdad no hay una única “cultura del trabajo” en ese vasto campo . Mientras en el el área salud, educación o los CPC hacen malabarismos con sus pobres recursos para la buena atención, otros la descuidan (como mínimo). Las “capas geológicas” de empleados que incorpora cada gestión y prácticas gremiales de sesgos corporativos dificultan el abordaje de la relación con el vecino como el aliado natural de las reivindicaciones.

El gremio se mueve por los bordes, hace fintas, negocia y confronta consiguiendo buenos salarios y estabilidad para los precarizados. En cambio, las condiciones de trabajo siempre están en déficit en cada dependencia. Faltan insumos en los hospitales, las escuelas sufren problemas de infraestructura, los peones no tienen herramientas. Por ejemplo, los delegados del CPC de Argüello nos comentan que la suma para el funcionamiento mensual del centro comunitario es de $1500, que el encargado de mantenimiento trae las herramientas de su casa, que ellos mismos arreglan las PC como pueden y que no obstante eso funcionan 90 talleres culturales que además de lograr la concurrencia masiva de vecinos dejan un rédito promedio de 1000$ por cada uno de los que quedan allí “cero peso”. La directora, funcionaria política, ha sido declarada por la asamblea “persona no grata” por su ineptitud y escasa disposición a hacerse cargo de la problemática.

Pero volvamos al ESyOP creado por la ordenanza Nº 12479. Su lectura no deja margen para la duda. Así señala en su Artículo 3º “El ESyOP tiene por objeto la dirección, administración, gestión y/o ejecución del Servicio Público de Higiene Urbana y el mantenimiento integral del Espacio Público en forma total o parcial, en toda la Ciudad o en zonas de la misma, según delegue el Departamento ejecutivo Municipal” y agrega “Puede asimismo, sólo cuando cuente con financiamiento de extraña jurisdicción y el Departamento Ejecutivo Municipal lo delegue, tener a su cargo la ejecución de Obras Públicas, en forma total o parcial…” . Y para que no haya margen para la duda señala que “ Son funciones de la ESyOP adquirir y contratar toda clase de bienes y servicios necesarios para el efectivo cumplimiento de su finalidad, objeto y cometidos, por cualquier título. Asimismo, con igual propósito, podrá adquirir toda clase de derechos, acciones, monedas extranjeras, valores y disponer de ellos., venderos y/o cederlos, dar en garantía y gravarlos, incluso constituir sobre ellos prendas, hipotecas….” Y sigue con la enumeración de los poderes omnímodos del ente hasta incluir la evaluación y reubicación de los recursos humanos a cargo. Al parecer el horizonte inmediato es “resolver” la situación de de las dos empresas adjudicatarias de la recolección de basura y garantizar continuidad a sus actuales gestores, amigos uno de la intendencia y otro de la gobernación. Pero el proyecto es más ambicioso, y no pone límite a los “negocios con amigos” . Mientras tanto , la previsión presupuestaria para el 2016 prevé aumento del 40% en las tasas municipales y la disminución del 40% de la partida destinada a las obras y equipamiento de salud y educación.

El intendente reelecto salió a dar el golpe confiado en que los vientos neoliberales que hoy soplan también en lo discursivo lo habilitaba a ello. Pero la respuesta en el mundo “real” desbordó lo esperado. Los trabajadores municipales saben distinguir entre el cuarto oscuro donde el individuo está “solo y espera” del ataque a los colectivos: el gremial en primer lugar y en segundo lugar la ciudad entera que este zarpazo pretende hacerla a medida para la “patria contratista”. Así que florecieron decenas de asambleas en variados rincones de la ciudad : hospitales, dispensarios, escuelas, espacios verdes, policía de tránsito, cloacas, CPC , alumbrado público. En cada uno el mandato fue dar la pelea. Un delegado de base del CPC de Arguello nos dice “el municipal sin función es la antesala de alguna astucia para el despido”. Y esta municipalidad paralela tiene doble propósito: buenos negocios y restar “posición estratégica” a los “jodidos” trabajadores municipales.

Esta segunda intención abrió la segunda pata del movimiento de pinzas: la aprobación de una insólita ordenanza que reglamentación el derecho de asamblea. En sus tres escuetos artículos exige que se informe a la Secretaría General del Municipio sobre su realización y otorga solo la primera o la última hora de turno para llevarse a cabo. El voto del radicalismo alcanzó para aprobar tal instrumento, artillería de grueso calibre contra un gremio asambleario, que hasta publica semanalmente las asambleas previstas para enterar a los vecinos.

El gremio dobló la apuesta con más asambleas y piquetes y convocó a una multisectorial amplísima que contiene desde los gremios clásicos, a organizaciones barriales, movimiento estudiantil, sindicalismo de base, listas y agrupaciones variopintas.

La primera prueba de este abanico multicolor, que difícilmente pueda proyectarse más allá de su objetivo concreto, fue el 11 de diciembre, que juntó a muchos miles de cordobeses (entre ocho y diez) en la Plaza de la intendencia , abrazo a la muni y marcha. El grueso, por supuesto, era del SUOEM que movilizó cada dependencia. Pero también hubo una nutrida columna de trabajadores de Luz y fuerza, organizaciones barriales y piqueteras y los clásicos “cuerpos orgánicos” – eufemismo cordobés para decir que un sindicato no convoca a las bases – de los Empleados Públicos, ATE, AOITA, UOCRA, UEPC, ADIUC, Judiciales entre los que pudimos localizar. También flamearon las banderas de los partidos de izquierda, organizaciones estudiantiles y listas internas opositoras de los gremios. Daniele, secretario del SUOEM desde hace 30 años, mostró su habilidad ofreciendo el micrófono a dirigentes de las dos CGT , de la CTA kirchnerista y de una organización de pequeños y medianos empresarios. Con esta última, de bases inciertas, se trató de marcar la diferencia con el G6 cordobés- flor y nata del empresariado – que se frota las manos con el Ente y se escandaliza por el atentado contra la “paz social” .

Más allá de las consideraciones que se pueda hacer sobre la selección de oradores y sus discursos, lo cierto es que la calle bullía de política, de “poner el cuerpo” y evaluaba como ganar esta pulseada. Los pibes y adolescentes que acompañaron la marcha metieron las “patas” y el cuerpo entero en la fuente de la plaza, haciendo frente al calor infernal.

El Poder judicial local también mostró las garras con la criminalización de la protesta. Cincuenta y tres trabajadores de la planta de tratamiento cloacal de Bajo Grande fueron imputados por contaminación ambiental. La jugada provino de los funcionarios políticos de la repartición y los trabajadores nos contaban que ellos vienen haciendo denuncias penales por estas pérdidas desde hace cinco años sin que nadie tome medidas. Los problemas de estos días agitados no hicieron diferencia alguna con lo que venía siendo que claramente no es responsabilidad de los obreros de la planta . Mientras tanto el clarinesco diario La Voz, que en sus sesudas editoriales reclama por la cordura y la “paz social”, informa en un gran titular en primera página el 12 de diciembre la firma de un acuerdo entre la Provincia y la Municipalidad para licitar obras de cloacas por 80 kilómetros de cloacas, creación de una nueva planta para su tratamiento y refacción de la existente. Dejamos al lector que especule sobre las ligazones entre la promulgación del Ente, la reglamentación de las asambleas, la imputación de los trabajadores y la mega obra anunciada. En declaración a Cadena 3 el inefable gobernador saliente dos días antes del fin de su mandato decía “Si no hay un reclamo sindical, laboral o protesta de salarios, ¿el conflicto es un motivo político? No es un gremio el que tiene que opinar. Es el ciudadano”. De allí que proponga un referéndum sobre el asunto. En las antípodas, los que creemos que la política es una práctica colectiva y no la sumatoria matemática de voluntades abstractas, el paro general provincial parece ser casi la única carta eficaz para ganar esta disputa. Pero también el tejido de mayores puentes con los vecinos frente a tropelías como los “tarifazos” en el transporte urbano (en este año el aumento alcanzó el 54%) y los requerimientos de una ciudad que necesita obras de gran magnitud, de ejecución transparente, pero también la reparación cotidiana de las luces y los baches ¿Será la multisectorial una posibilidad abierta en esa dirección?


Córdoba marcha contra el ente de Mestre y el PJ

Texto: Susana R. Fotos y Video Chino M.
Una multitud dijo no al ente de Mestre

Este viernes una municipalidad vallada por la infantería y vaciada de trabajador@s fue testigo de una multitudinaria asamblea en las escalinatas del Palacio 6 de Junio.
El ente creado impulsado por el radicalismo Cordobés, fue aprobado y apoyado por los concejales juecistas, del PJ y del PRO. El gremio del SUOEM, liderado Por Ruben Daniele que rechaza el ente fue acompañado por columnas gremiales de diferentes sectores públicos y privados, por movimientos sociales y partidos de izquierda, que dijeron presente acompañando el reclamo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: